El juez contencioso administrativo del Departamento Judicial Junín sufrió un violento asalto en su casa

Tres delincuentes armados sorprendieron al doctor Bazzani durmiendo en su vivienda. Lo maniataron y amenazaron diciéndole que lo iban a inyectar y pasar electricidad por su cuerpo.. Robaron dinero y algunos efectos personales. El gravísimo suceso ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada del lunes. La pesadilla para el magistrado duró alrededor de unas cuatro horas.




           

Un violento asalto se produjo este lunes en horas de la madrugada en una vivienda de la calle Canavesio al 576, domicilio del juez en lo Contencioso Administrativo de Junín, doctor Juan Bazzani.
El magistrado, que se hallaba descansando en el interior de la casa, fue maniatado y amenazado por tres hombres que, portando armas de fuego y cuchillos, ingresaron al inmueble y lo sorprendieron durmiendo en una de las habitaciones del primer piso, según pudo saber LA VERDAD.
 La finca está ubicada en el corazón del barrio Padre Respuela. Se llevaron dinero en efectivo-no sería un monto importante-, efectos personales, además de relojes, cuchillos de colección y otros objetos.
El suceso adquiere gravísimas connotaciones ya que los investigadores especulan que no se trató de un robo al voleo; incluso, no es fácil acceder al interior del inmueble, en cuyo interior se movilizaron con total impunidad.
En principio, el caso muestra las características de un ilícito más de los que se están dando en la ciudad, aunque en este caso la persona afectada abre entre los investigadores otras especulaciones que no dejan de lado las aristas políticas.
El juez Bazzani, único magistrado departamental de primera instancia en lo Contencioso Administrativo, maneja varias causas, algunas de ellas con alcance social: el reciente amparo por el canon a los combustibles aplicado por el municipio de Junín, una presentación judicial presentada por vecinos y comerciantes ubicados en inmediaciones de la terminal de ómnibus cuando se conoció el traslado de la estación de colectivos y la construcción allí de complejos habitacionales en torres, por citar solo dos.


Audaz ingreso

La víctima fue sorprendida cuando se encontraba descansando en su habitación del primer piso. Los sujetos –tres- se manejaron portando armas de fuego y cuchillos. De acuerdo a las versiones recogidas en el lugar, le habrían amenazado con que lo iban a inyectar con una jeringa,  para luego inmovilizarlo.
Cuando los malvivientes abandonaron la casa, el magistrado, visiblemente afectado por los malos momentos vividos, a duras penas y con mucho esfuerzo logró deslizarse a la planta baja y pedir ayuda. Un vecino lo socorrió liberándolo de las ligadura, siendo radicada la correspondiente denuncia.
De inmediato se hicieron presentes móviles de la Policía Distrital y el fiscal de turno, doctor Sergio Terrón.
Allegados a Bazzani narraron que el juez, que en ese momento se hallaba sólo en la vivienda, fue sometido con extrema dureza y presiones psicológicas, lo que le causó un estado de profunda conmoción.
Personal de la DDI Junín y el propio fiscal Terrón recorrieron varios sectores del barrio, incluso obras en construcción, se entrevistaron con vecinos, para los cuales no pasó desapercibido el intenso movimiento de patrulleros y policías presentes en el lugar.
 Los investigadores aún no habían podido estipular, en qué fugaron los malvivientes, y si un cuarto hombre hubiera dado apoyo desde afuera.
Durante la jornada del lunes se cumplieron diversas diligencias a fin de dar con los autores del ilícito.
La causa que instruye el fiscal Terrón está caratulada como robo doblemente agravado, por el empleo de armas y por ser cometido en poblado y en banda.

Sin novedades

Los investigadores sospechan que los delincuentes que asaltaron al juez Juan Bazzani en la madrugada del lunes cuando dormía en su habitación ubicada en el primer piso de la vivienda ubicada en Canavesio 576 podrían no ser de Junín, pero con vinculaciones locales.
Allegados a la pesquisa admitieron que no es fácil detectar quienes ingresan a la ciudad, roban y fugan. Hay varios casos ocurridos en los últimos tiempos. Hay gente marginal que entra y sale.
Hasta ahora, la hipótesis es el robo, teniendo como prueba los efectos que se llevaron. Lo demás es conjetura. Habría alguna otra sospecha que no se puede por el momento sustentar con pruebas: es elemental –mencionaron fuentes vinculadas a la investigación- ponerle sobre la mesa al juez de Garantías de turno elementos de nivel probatorio como para fundamentarlas.
El fiscal que interviene en la causa, doctor Sergio Terrón, espera los resultados de las pericias realizadas en el lugar de los hechos que puedan dar un manto de luz sobre los autores, y lo que aporten los pesquisas de la DDI Junín, que están trabajando en más de una hipótesis –dos por lo menos-, lo que demandará un tiempo.